Sus 6 hijos se quedan solos tras verla morir. Pero no sabían que hace 20 años su madre selló su destino

Hace 20 años, Beth Laitkep, de Virginia, EEUU, trabajaba en Walmart cuando conoció a Stephanie Bayllous Culley. Las dos chicas trabajaban en la cadena comercial mientras iban al Halifax County High School, el instituto de su localidad. Ni Beth ni Stephanie podían entonces imaginar cómo les cambiaría la vida dos décadas más tarde. En 2014, Stephanie estaba casada y era madre de tres hijos. Beth era madre de cinco hijos y estaba embarazada. Sin embargo, la vida de Beth dio un vuelco el día que le diagnosticaron cáncer de mama triple negativo. Para unirse a su desgracia, su pareja, padre del más joven, la abandonó a ella y a sus hijos.

Mientras tanto, Stephanie vivía una vida feliz con su marido y 3 hijos. Pero entonces, por casualidades del destino, las vidas de las dos mujeres se volvieron a cruzar. 20 años después, la amistad se reanudó y pronto Stephanie pasó a ser un apoyo fundamental para Beth y su familia durante los interminables tratamientos y los momentos de desesperación. La vida siguió su curso y la amistad de las dos excompañeras de instituto fue fortaleciéndose. Los niños conectaron también con la vieja amiga de su madre.

Pero dos años después, en abril de 2016, cuando el cáncer se había extendido al cerebro, la columna vertebral y los nervios, Beth miró a sus seis hijos con preocupación: ¿qué les esperaría cuando ella no estuviera con ellos? Ya era lo suficientemente duro perderla, pero quedar solos en el mundo y quizás separados los unos de los otros era algo inimaginable para la madre.

Stephanie seguía siendo un gran apoyo en esos duros momentos y tras largas charlas, llegaron a un increíble acuerdo: Stephanie adoptaría a los 6 hijos de Beth si esta no lograba superar la enfermedad. Tras hablarlo con su marido e hijos, la decisión fue unánime: todos estaban felices de incorporar a los hijos de Beth a su familia. El vínculo entre las dos mujeres pasó a ser para toda la vida. En abril de este año los niños se mudaron a casa de los Culley. “Siempre me pregunté para qué quería una casa tan grande. Ahora sé para qué”, comentó Stephanie.

El 19 de mayo de 2016, después de una valiente lucha contra la despiadada enfermedad, Beth dejó este mundo. Sin embargo, se iba tranquila. Sus niños quedaban en buenas manos. Stephanie, Donnie y sus hijos serían ahora la nueva familia de sus hijos, Will, Selena, Jaxon, Dallas, Lily y Ace. Pese a la tristeza por la terrible pérdida de su madre, los niños encontraron el cambio menos traumático de lo que esperaban. Pero la familia Culley no fue la única que demostró tener buen corazón: la comunidad de South Boston se volcó con la familia y organizó un evento para recaudar fondos para la generosa pareja que había decidido adoptar a los hijos de su vieja amiga. Además, abrieron una página de gofundme, donde es posible realizar donaciones para los Culley.

Aumentar una familia con 6 niños más parece fácil al conocer esta historia, pero el gesto de esta pareja es algo que va más allá de lo que muchos estarían dispuestos a hacer. Pese a las decepciones que podamos sufrir en la vida, lo cierto es que el ser humano es capaz de hacer cosas maravillosas. La generosidad de estas personas es un verdadero ejemplo a seguir. ¡Gracias, familia Culley!